
Estados Unidos despliega estrategia para eventual invasión a Cuba
Washington, Estados Unidos (El Observador Diario).- El gobierno de Estados Unidos ha comenzado a colocar elementos estratégicos militares en el Caribe que podrían abrir la puerta a una eventual intervención en Cuba, de acuerdo con un reporte de Político.
La publicación señala que el despliegue incluye buques de guerra, aeronaves y operaciones de vigilancia que incrementan la presión sobre la isla en medio de tensiones crecientes.
Durante una reunión de gabinete, el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que Cuba está “en muchos problemas” y calificó la situación como una amenaza a la seguridad nacional estadounidense, al considerar que la isla representa un “Estado fallido” a solo 90 millas de las costas de Estados Unidos.
En el plano militar, el grupo de ataque del portaaviones USS Nimitz ingresó al Caribe en mayo, acompañado de destructores y cruceros con capacidad para lanzar misiles de precisión contra objetivos en tierra.
A ello se suma la presencia constante de drones avanzados y aeronaves de vigilancia que han sobrevolado la isla durante meses, según datos de rastreo aéreo.
Además, el USS Kearsarge y sus buques escolta, con capacidad para transportar 2,500 marines, se encuentran frente a la costa de Virginia preparándose para un posible despliegue que podría sustituir a unidades que regresan a puerto.
El despliegue ofrece diversas opciones militares
Especialistas señalan que este despliegue ofrece diversas opciones militares al Pentágono, aunque advierten que una invasión terrestre a gran escala requeriría un número significativamente mayor de tropas.
El arribo del USS Nimitz coincidió con la acusación formal de Estados Unidos contra el ex presidente Raúl Castro, en lo que analistas interpretan como una demostración de fuerza.
Mark Cancian, exfuncionario del Pentágono y analista del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, indicó que el portaaviones podría utilizarse principalmente como elemento de disuasión, aunque no descartó su uso en operaciones militares.
Añadió que ataques aéreos podrían dirigirse a sistemas de defensa cubanos o incluso a su liderazgo político.
Analistas prevén limitaciones operativas
El despliegue también enfrenta limitaciones operativas, ya que varios buques llevan cerca de 10 meses en el mar, superando los periodos habituales de seis a siete meses, lo que ha generado preocupación por el desgaste de las tripulaciones y la presión adicional sobre la Marina estadounidense, que mantiene otras operaciones simultáneas en regiones como el Golfo Arábigo.
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