Marina del Pilar, entre lo público y el beneficio personal

Marina del Pilar, entre lo público y el beneficio personal
Los señalamientos en contra de la gobernadora de Baja California y que derivaron de la divulgación de audios en donde se escucha a Marina del Pilar Ávila Olmeda dialogar con supuestos gestores y agentes de, al parecer, el FBI que ofrecen restituir su visa para cruzar al territorio de los Estados Unidos.
*La Cuadratura del Círculo

Tijuana, Baja California (El Observador Diario).- Los señalamientos en contra de la gobernadora de Baja California y que derivaron de la divulgación de audios en donde se escucha a Marina del Pilar Ávila Olmeda dialogar con supuestos gestores y agentes de, al parecer, el FBI que ofrecen restituir su visa para cruzar al territorio de los Estados Unidos.

En torno a esto, la mandataria estatal por Morena, ha reiterado que esas conversaciones “son un asunto personal” es decir, que no tienen nada que ver con su cargo como gobernadora.

Suponiendo, sin conceder que Ávila Olmeda realmente está discutiendo “un asunto personal” en este punto, caben ciertas precisiones:

Uno, Ávila Olmeda no niega la veracidad del material divulgado en la columna de Héctor de Mauleón en el portal del periódico El Universal.

Lo que se escucha en las grabaciones son parte de un hecho que realmente ocurrió.

Marina del Pilar, la espontanea declaración

Dos, las expresiones en las que se escucha a Marina del Pilar ofrecer para que le devuelvan su visa, son declaraciones espontaneas. Estos, son hechos corroborados por la gobernadora.

No puede, Marina del Pilar, negar lo que parece ser o así se entiende porque está grabado, que ofreció información de “lo que se dice” y que asegura en las grabaciones, “las cosas que ha escuchado” y que es lo que se discute en las Mesas de Seguridad que ella, al menos en el papel, preside, es un hecho real, indubitable, pues Ávila Olmeda así lo reconoce.

Tres, Ávila Olmeda ha reiterado, primero en una conferencia de prensa que encabezó el 15 de julio pasado. En ese momento, Marina del Pilar, señaló a Jaime Bonilla como autor intelectual de la grabación y divulgación de los audios, aclarando que se trataba de conversaciones personales.

Cuatro, el domingo 19 de julio, de nueva cuenta, la gobernadora de Baja California volvió a tocar el tema pero, en esta ocasión, hubo variantes, ya no señaló al exgobernador, Jaime Bonilla, dijo que “una persona” a través de Mensajería, ya no WhatsApp, la contactó con gestores externos para buscar recuperar su visa, Insistió en que se trataba de un asunto personal.

La posible existencia de delitos y falta grave

De nuevo, suponiendo, sin conceder, que el asunto se trate de una situación personal, la todavía gobernadora de Baja California habría incurrido al parecer, en una probable falta administrativa grave y también, al parecer, en la comisión de una cadena de posibles delitos.

Según la Ley General de Responsabilidades Administrativas (Artículos 49, 52, 53 y 54), legislación sujeta a lo que mandata el Artículo 134 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

En primer lugar, Marina del Pilar Ávila utilizó recursos públicos (equipo de sonido, escenografía, logotipos o distintivos del Gobierno del Estado de Baja California para discutir y aclarar “un asunto que ella misma definió como personal.

En segundo lugar, al usar como fondo los símbolos o distintivos para fines distintos a la actividad gubernamental, probablemente “buscaba un beneficio personal”.

De lo personal al ejercicio abusivo de funciones

La utilización de estos símbolos o distintivos, dan a su imagen personal el carácter de autoridad; hacen inferir a quien la ve, que lo que dice, asegura o argumenta es la verdad.

El entorno en el que Marina del Pilar ha intentado aclarar su situación personal, implica utilizar bienes, fondos o instalaciones del Estado para propósitos diferentes a los legales, buscando un lucro o ventaja.

Todo indica que al parecer, Ávila Olmeda ha hecho uso de recursos públicos para beneficio personal.

Esto es una práctica ilegal que constituye faltas administrativas graves y delitos de corrupción, como el peculado, el desvío de recursos y el ejercicio abusivo de funciones.

Sin embargo, no somos ministerios públicos, jueces o magistrados, nosotros solamente planteamos una situación que al parecer, resulta anómala y que parece ilegal.

Necesariamente, las autoridades, tendrían por obligación, el deber de investigar y esclarecer los hechos que son públicos, reconocidos por una de las protagonistas.

Marina del Pilar reconoció como verdaderas las grabaciones ¿Por qué no denuncia? Los primeros sospechosos de las filtraciones son las personas que se escuchan en los audios.

Denunciar, implicaría revelar las identidades, al menos los nombres, de quienes se dicen gestores ante el FBI, DHS y el Departamento de Justicia.

Por allí debe empezar la gobernadora, alegar buena fe, inocencia o desconocimiento no alcanza, menos cuando ya existe la presunción de otros delitos.

*La Cuadratura del Círculo es un artículo de análisis y opinión que en ocasiones puede reflejar la línea editorial de El Observador Diario, Periódico Digital.

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